La Terraza

Para los aficionados del sol y de ociosidad, la casa de huéspedes habilitó su tejado-terraza. Verdor, pérgola, banquetas anchas, regatas trasantlánticas, vista al mar, cantos de aves, todos los ingredientes son reunidos para despertar los sentidos. Los huéspedes pueden con toda tranquilidad saborear allí su desayuno, beber a sorbitos un vaso a la calma, o placticar con sus vecinos.
Qué se sea baño de sol o esquina de sombra, es el lugar ideal para escapar del tumulto tangerino.

Horas de sol: todo el día no stop